El pie se desliza en las bajadas: revisa los cordones y el ajuste
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Los cordones deben sujetar el pie sin comprimirlo. Si sigue deslizándose con una tensión cómoda, valora también la forma y el volumen del calzado.
Coloca bien el pie
Siéntate o busca una posición estable. Abre bien el calzado, coloca el talón y alisa la lengüeta y el calcetín. Reparte la tensión a lo largo del zapato en lugar de tirar solo de la parte superior.
Prueba de forma controlada
Da unos pasos en una pendiente corta y segura. Comprueba si los dedos golpean la puntera, el talón se levanta o el empeine queda comprimido. Para si hay dolor.
Los cordones no lo corrigen todo
Un doble nudo puede evitar que se desaten, pero no corrige un volumen inadecuado. Pide ayuda para valorar el ajuste si tienes que apretarlos demasiado continuamente.
El papel del calcetín
Coloca correctamente el talón y cada compartimento de los dedos. Los compartimentos separados no bloquean el pie dentro del calzado. Si cambian las condiciones, ajusta el equipo durante una pausa segura y haz valorar los dolores recurrentes o la presión sobre las uñas.