Femme et homme d’âge mûr marchant sur un chemin facile

Caminar más después de los 50: ¿hacen falta 10.000 pasos?

Un objetivo de pasos puede ayudarte a seguir tus hábitos, pero 10.000 pasos no son un mínimo obligatorio. Empieza por lo que puedas hacer con regularidad y comodidad.

Una cifra no es una prescripción personal

Los estudios de grupos muestran asociaciones entre actividad y salud, pero no fijan una cifra adecuada para todos. La edad, la actividad previa y la salud influyen en el punto de partida.

Empieza por algo repetible

Elige un recorrido sencillo cerca de casa, con posibilidad de volver antes. Un paseo corto puede bastar para valorar tu forma física: no hay una duración que debas alcanzar soportando molestias.

Cambia una cosa cada vez

Cuando la salida resulte fácil, puedes aumentar poco a poco el tiempo o la frecuencia. No aumentes a la vez la velocidad, las pendientes y el peso de la mochila. Observa cómo te sientes durante, después y al día siguiente.

También cuenta el movimiento diario

Hacer pequeños recados o recorrer a pie parte del trayecto al trabajo puede formar parte de un hábito constante. No necesitas un reloj inteligente y un día tranquilo no anula la actividad anterior.

Comodidad y salud

Prueba el calzado y los calcetines en un recorrido corto antes de una salida larga. Los dolores recurrentes o que cambian tu forma de caminar merecen valoración. Si vuelves después de una enfermedad o lesión, o tienes limitaciones conocidas, sigue las indicaciones de los profesionales sanitarios.

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