¿La mochila te duele en los hombros? Revisa estos ajustes
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Apretar más las correas no siempre es la solución. Valora primero la longitud de la espalda, el tamaño, el contenido y la distribución de la carga.
Prueba con un peso realista
La longitud del torso importa más que la estatura por sí sola. Una mochila casi vacía en la tienda dice poco sobre su comodidad en ruta: pruébala con una carga parecida a la prevista.
Ajusta en el orden adecuado
Si tiene cinturón de carga, colócalo sobre la parte alta de las caderas. Ajusta las hombreras para acercar la mochila a la espalda y después la correa pectoral sin dificultar la respiración. Utiliza los tensores de carga según las instrucciones. No lo aprietes todo al máximo.
Distribuye el contenido
Coloca los objetos pesados cerca de la espalda y estabiliza lo que se mueva. Elimina duplicados innecesarios, manteniendo el agua y el equipo de seguridad. No existe un peso universal adecuado para todos.
Prueba y escucha el dolor
Haz una salida corta y anota los puntos de presión. Una mochila pequeña sin cinturón de carga funciona de forma distinta a una grande de trekking.
No sigas caminando con dolor fuerte. Un dolor repentino o intenso, imposibilidad de mover el brazo, pérdida de sensibilidad u hormigueo persistente, especialmente después de una caída, requieren valoración rápida. También merece revisión un dolor creciente o que no mejora en unas dos semanas.